Un debut para creer
Excelente estreno en División de Honor Juvenil. Lo que inicialmente se presentaba como un partido complicado y de máxima exigencia terminó superando todas las expectativas. Los nuestros firmaron un auténtico partidazo y demostraron desde el primer minuto que están preparados para competir en esta categoría.
El encuentro no comenzó de la mejor manera. Los de Gijón se adelantaron en el marcador después de un balón rebotado que quedó suelto y al que un jugador rival golpeó con mucha potencia. Un 1-0 que, lejos de hacer bajar los brazos a los nuestros, sirvió para despertarles.
Poco a poco, el equipo fue adueñándose del terreno de juego, ganando confianza y controlando cada vez más el partido. Llegó el empate y, a partir de ese momento, se pudo ver a un equipo convencido de sus posibilidades, creyendo firmemente que la victoria era posible.
La intensidad fue creciendo y los rivales solo conseguían frenar las acciones de los nuestros mediante faltas. Hasta el punto de alcanzar las cinco faltas cuando todavía quedaban alrededor de seis minutos para el descanso. Pero el equipo siguió insistiendo, trabajando y creyendo. Y la recompensa llegó antes del intermedio, con el marcador reflejando un 1-3 favorable.
Tras el descanso, los nuestros salieron decididos y rápidamente ampliaron la ventaja con dos goles más. Con el 1-5, el partido entró por momentos en una dinámica de ida y vuelta, un auténtico correcalles en el que perdimos parte del control que habíamos demostrado anteriormente.
El equipo quiso llegar demasiado rápido a la portería rival, cuando lo más inteligente era jugar con calma, mover el balón y provocar que ellos salieran a buscarnos para aprovechar los espacios a sus espaldas. Esa precipitación provocó algunas pérdidas y momentos de juego impreciso.
Iker pidió entonces tiempo muerto para volver a poner las cosas en su sitio y recordar a los jugadores la importancia de manejar el resultado con tranquilidad y criterio. El mensaje llegó y los chavales volvieron a controlar la situación.
Y lo cierto es que los nuestros lo bordaron.
El objetivo inicial era competir, conocer la categoría y ver cómo respondía el equipo ante un rival de División de Honor Juvenil. Y la realidad es que las expectativas se han superado por todos los lados. Todos los jugadores firmaron un auténtico partidazo, demostrando actitud, compromiso, esfuerzo y, sobre todo, que este equipo tiene mucho que decir.
Este debut debe servir para ganar confianza y, al mismo tiempo, para recordar una cosa: si jugamos serios, si competimos y entregamos todo lo que tenemos sobre la pista, podemos plantar cara y ganar a cualquiera.
Enhorabuena a todos los jugadores por el enorme trabajo realizado y también a Iker, que vivió el partido desde el banquillo junto al cuerpo técnico, sufriendo y disfrutando cada minuto.
Esto no ha hecho más que empezar. Seguimos en la pelea.
BAT….. BI….. HIRU……. SESTAO!!



